lunes, 22 de junio de 2015

Palacio de la Bolsa de Madrid



El Palacio de la Bolsa de Madrid inaugurado en 1893



El Palacio de la Bolsa de Madrid es el palacio de estilo neoclásico, situado en la Plaza de la Lealtad, que hasta el mes de julio del 2006, era el lugar negociaba el Mercado de Bolsa de Madrid, que en la actualidad opera en Las Rozas, en Madrid.



Es la sede central de la Bolsa de Mercados Españoles (Holding CNE) que tiene empresas filiares que se encargan de la gestión del mercado de valores en España y entre ellas están las cuatro bolsas españolas, ubicadas en Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia.


Alberga el Instituto BME, que es un instituto que se encarga de impartir maestrías y cursos de matemáticas e introducción a la bolsa y otras especializaciones más avanzadas, cuyas aulas están alojadas en este edificio grande y bonito de estilo neoclásico. Es poco funcional para acoger los diferentes departamentos de las personas que trabajan en BME y en la actualidad solo alberga 70 personas de sectores orientados a exterior como son marketing y comunicación


Las áreas emblemáticas   

Orientado por el guía Pablo Montero encontramos en el segundo piso el ‘Salón de los Pasos Perdidos’, que de acuerdo a historias, fue un espacio en el que existió un gran alfombra en el suelo y por la grandeza del espacio y la altura se escuchaba el eco de los pasos de las personas que. Pero un lugar donde no podrías tener una conversación más fluida y con más calma. En la actualidad está reservado para la realización de eventos. 


En su interior se destaca la gran Sala de Contrataciones con una cúpula semicircular y cubierta de hierro y cristal. En sus arcos inferiores cuelgan actualmente los monitores que informan de los movimientos bursátiles.

El edificio está cargado de una simbología alusiva a la época y en el techo puedes observar  la escuadra del cartabón que hace referencia a la masonería, presente en la mayoría de los edificios de Madrid en la época, utilizados por los grandes arquitectos y constructores de sociedades. Las Estrellas en las ventanas que representa la relación del pueblo judío con el comercio es otra figura presente.

El elemento común en toda la estructura del palacio, perteneciente a la mitología Greco Romana es `El Caduceo’, compuesto de tres partes fundamentales: dos serpientes que se miran fijamente y son la contradicción, que serían la oferta y la demanda, a su vez simbolizan la prudencia; una vara que las separa a modo de árbitro para ponerlas de acuerdo, función desarrollada por la Bolsa; así como dos alas en su parte superior, que representan el Dios del Mercurio, porque era el Dios del Comercio y Hermes en Grecia, que expresan la rapidez en la toma de decisiones, a la hora de comprar o vender.
 

También las Cuernas de la Fortuna y La Rueda de la Industria. Debido al auge y desarrollo que tenía el comercio marítimo en la época de construcción del palacio, existen elementos del mar como el remo, el ancla y el arco. La representación de un triángulo formado por tres monedas en las versiones: oro, plata y bronce que simbolizan la peseta, usada en España en el 1888.  

Otro salón importante es ‘el Saloncito de Fumadores’, un lugar donde los agentes de cambio fumaban y aprovechaban para descansar. Está adornado por las pinturas de Alfonso XII y Juan Carlos I, obras del pintor Luis Taverner. Un emblemático salón de la edificación es ‘el Palacio de Cotizar’, donde eran leídas y debatidas las compras y ventas de acciones. Las sesiones eran presididas el síndico-presidente, la persona de mayor autoridad, acompañados de los vocales.

Historia

En 1878 se comienza a construir el que luego sería el Palacio de la Bolsa. El Estado cede un solar, que tiene forma de piano invertido, cuya construcción duró 15 años.


Es inaugurado en 1893, por la regente del Estado, Doña María Cristina, por la muerte del Rey Alfonso XII y porque su hijo Alfonso XIII era un niño y no podía reinar. Alfonso XIII, era abuelo de Juan Carlos I, el padre de Felipe VI, actual Rey de España. 

La construcción del palacio, destinado a la sede oficial de la institución bursátil, fue adjudicada al arquitecto español D. Enrique María de Repullés y Vargas, ganador del concurso, con el lema “Sin Paz no es posible el Comercio”.
El arquitecto tuvo dos particularidades. Primero, era hijo de un agente de cambio y bolsa. Era conocedor de primera mano del estrés y del nerviosismo que vivían en todas las sesiones.

“Creemos que para salvar a su madre del corazón nervioso lo que hizo fue abrir muchas ventanas por todo el palacio, para que entrara mucha luz natural aire natural y ayudara a mitigar el estrés y la tensión” confiesa Pablo González. 

Segundo, introduce el modelo de las guías de hierro en los ventanales, una idea inspirada de la Torre Eiffel de París, Francia; porque el modelo construido en madera, utilizado en la época y no resistía el peso de los cristales.  

Para la realización de la ornamentación del palacio fueron utilizados los servicios de dos artistas madrileños: el escultor Francisco Molinelli y el pintor Luis Taverner. Existen números relieves en casi todos los espacios del edificio.   

Durante la Guerra Civil de España (1936-1939) permaneció cerrado hasta 1940 y no sufrió daños directos. Sólo la penetración de cuatros disparos de una arma calibre 22 que no penetraron el cristal.    


La bolsa de Madrid, con sus 3.288 metros cuadros, se distingue en la actualidad como una de las más modernas y activas de Europa.