El Palacio de la Bolsa de Madrid inaugurado en 1893
El
Palacio de la Bolsa de Madrid es el palacio de
estilo neoclásico, situado en la Plaza de la Lealtad, que hasta el mes de julio
del 2006, era el lugar negociaba el
Mercado de Bolsa de Madrid, que en la actualidad opera en Las Rozas, en
Madrid.
Es la sede central de
la Bolsa de Mercados Españoles (Holding
CNE) que tiene empresas filiares que se encargan de la gestión del mercado
de valores en España y entre ellas están las cuatro bolsas españolas, ubicadas
en Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia.
Alberga el Instituto BME, que es un instituto que se encarga de impartir maestrías y cursos de matemáticas e introducción a la bolsa y otras especializaciones más avanzadas, cuyas aulas están alojadas en este edificio grande y bonito de estilo neoclásico. Es poco funcional para acoger los diferentes departamentos de las personas que trabajan en BME y en la actualidad solo alberga 70 personas de sectores orientados a exterior como son marketing y comunicación
Las
áreas emblemáticas
Orientado por el guía
Pablo Montero encontramos en el segundo piso el ‘Salón de los Pasos Perdidos’, que de acuerdo a historias, fue un espacio
en el que existió un gran alfombra en el suelo y por la grandeza del espacio y
la altura se escuchaba el eco de los pasos de las personas que. Pero un lugar
donde no podrías tener una conversación más fluida y con más calma. En la actualidad
está reservado para la realización de eventos.
En su interior se destaca la gran Sala de Contrataciones con una cúpula semicircular y
cubierta de hierro y cristal. En sus arcos inferiores cuelgan actualmente los
monitores que informan de los movimientos bursátiles.
El edificio está
cargado de una simbología alusiva a la época y en el techo puedes observar
la escuadra del cartabón que hace referencia a la masonería,
presente en la mayoría de los edificios de Madrid en la época, utilizados por
los grandes arquitectos y constructores de sociedades. Las Estrellas en las
ventanas que representa la relación del pueblo judío con el comercio es otra figura
presente.
El elemento común en toda la estructura del
palacio, perteneciente a la mitología Greco Romana es `El Caduceo’, compuesto de tres partes fundamentales: dos serpientes que se miran fijamente y
son la contradicción, que serían la oferta y la demanda, a su vez simbolizan la
prudencia; una vara que las separa a
modo de árbitro para ponerlas de acuerdo, función desarrollada por la Bolsa;
así como dos alas en su parte
superior, que representan el Dios del
Mercurio, porque era el Dios del
Comercio y Hermes en Grecia, que expresan la rapidez en
la toma de decisiones, a la hora de comprar o vender.
También las Cuernas de
la Fortuna y La Rueda de la Industria. Debido al auge y desarrollo que tenía el
comercio marítimo en la época de construcción del palacio, existen elementos
del mar como el remo, el ancla y el arco. La representación de un triángulo
formado por tres monedas en las versiones: oro, plata y bronce que simbolizan la peseta, usada en España en el 1888.
Otro salón importante es ‘el Saloncito de Fumadores’, un lugar donde los agentes de cambio
fumaban y aprovechaban para descansar. Está adornado por las pinturas de Alfonso XII y Juan Carlos I, obras del pintor Luis Taverner. Un emblemático salón de la edificación es ‘el Palacio
de Cotizar’, donde eran leídas y debatidas las compras y ventas de
acciones. Las sesiones eran presididas el síndico-presidente, la persona de
mayor autoridad, acompañados de los vocales.
Historia
En 1878 se comienza a
construir el que luego sería el Palacio de la Bolsa. El Estado cede un solar,
que tiene forma de piano invertido, cuya construcción duró 15 años.
Es inaugurado en 1893, por
la regente del Estado, Doña María Cristina, por la muerte del Rey Alfonso XII y
porque su hijo Alfonso XIII era un
niño y no podía reinar. Alfonso XIII, era abuelo de Juan Carlos I, el padre de
Felipe VI, actual Rey de España.
La construcción del
palacio, destinado a la sede oficial de la institución bursátil, fue adjudicada
al arquitecto español D. Enrique María de Repullés y Vargas, ganador del
concurso, con el lema “Sin Paz no es posible el Comercio”.
El arquitecto tuvo dos
particularidades. Primero, era hijo de
un agente de cambio y bolsa. Era conocedor de primera mano del estrés y del
nerviosismo que vivían en todas las sesiones.
“Creemos que para
salvar a su madre del corazón nervioso lo que hizo fue abrir muchas ventanas
por todo el palacio, para que entrara mucha luz natural aire natural y ayudara
a mitigar el estrés y la tensión” confiesa Pablo González.
Segundo, introduce el modelo de las guías de hierro en los
ventanales, una idea inspirada de la Torre Eiffel de París, Francia; porque
el modelo construido en madera, utilizado en la época y no resistía el peso de
los cristales.
Para la realización de
la ornamentación del palacio fueron utilizados los servicios de dos artistas
madrileños: el escultor Francisco
Molinelli y el pintor Luis Taverner.
Existen números relieves en casi todos los espacios del edificio.
Durante la Guerra Civil
de España (1936-1939) permaneció cerrado hasta 1940 y no sufrió daños directos.
Sólo la penetración de cuatros disparos de una arma calibre 22 que no
penetraron el cristal.
La bolsa de Madrid, con
sus 3.288 metros cuadros, se distingue en la actualidad como una de las más
modernas y activas de Europa.

